“La Ranita Cru-Cru” (XI y final)

❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤❤

Dos lágrimas grandes y calientes volaron hacia el cuento que Carla tenía en su regazo. Ya se asomaban otras dos cuando, de pronto, algo las hizo detenerse asombradas…

-¡Poof!

Carla se quedó quieta y frotó su nariz un poquito roja…

Con cuidado, apartó el cuento mojado y miró alrededor… ¡Qué ruido más raro!

-¡Splash!

 Esta vez sonó como cuando ella se sacudía el agua del pelo en verano…

-¡Splash,  splash!

¡El ruido venía de debajo de la cama! Dio un pequeño saltito, se agachó, levantó un poquito la colcha y,…¡Allí estaba! Al principio sólo vió una lucecita brillante y titilante, un poco color de plata, un poco color de oro… Pero, de pronto, cuando sus ojos se acostumbraron, la reconoció…

-“”¡¡¡Cru-Cru!!! ¡¡¡Has vuelto!!! Pero ¿qué haces aquí? ¿Y por qué estás tan mojada??? ¿Y…?”

Sí… Era Cru-Cru, que la miraba desde el suelo oscuro, rodeada de un charquito de agua fría, temblándose en silencio… Ahora volvía a ser una ranita blandita y pequeñita, y se supone que las ranitas de peluche no pueden hablar!

-“¡Mamá, mamá…! ¡He encontrado a Cru-Cru! ¡Cru-Cru ha vuelto!”

María apareció en la habitación y rápidamente, como todas las mamás, hizo lo que tenía que hacer… Cogió a Cru-Cru, la envolvió en una toallita, la frotó un poquito, la acarició otro poquito…

-“¡Pobre Cru-Cru!”- dijo con voz suave mientras Carla miraba a su lado- “Está mojadita y fría… Y mira… Tiene una estrellita de oro y plata en la barriguita…¿Se la has dibujado tú?”

Carla negó moviendo lentamente su cabeza a derecha y a izquierda… Le parecía un poquito raro, pero ¡estaba tan feliz de tener a la ranita otra vez con ella!

-“¿Puedo cogerla ya?”

-“No, aún no… Vamos a hacer una cosa… Te metes a la cama otra vez… Yo te tapo bien… Y dejo a Cru Cru envuelta en la toallita aquí, en la mesilla, a tu lado, para que descanséis juntitas…Y el cuento lo dejamos aquí… Con cuidado, cariño, que está mojado y se puede romper… Te dejo la persiana levantada, para que te entre  un poquito de luz de las estrellas y no tengáis miedo…”

Y así dispuso todo en el lugar exacto, dio un besito tierno de buenas noches a Carla, arrascó con dulzura a  Cru-Cru, apagó la luz y cerró con cuidado la puerta.

Carla se volvió hacia la mesilla y miró con ojos brillantes a su amiguita. Suspiró…Un suspiro largo, profundo, feliz…

-“¡¡¡Estoy TAN TAN contenta de que hayas vuelto Cru-Cru!!! ¡¡¡Mi ranita verde y azul!!! “

¡Verde y azul! Cru-Cru, que estaba calentita y dichosa, de pronto dio un respingo. ¡Verde y azul! ¡¿Así que ya no era una ranita ArcoIris?!  Carla, con los ojos entrecerrado, suspiró otra vez…

-“ Te quiero mucho Cru-Cru, mucho… ¿Sabes? Tenía miedo de que no volvieras… Pensaba que te habías aburrido de mí … Como soy pequeña… Y a veces me enfado… Pero mamá me dijo que no… Que los amigos de verdad siempre están… Que lo que importa es el corazón… “

…Y se quedó dormida, con una sonrisa bailando en sus labios.

Cru-Cru, despacito, estiró una de sus patitas… Pues sí… Por delante y por detrás… Era verde y azul… Como antes… Como siempre… Entonces… Entonces…

En aquel momento, un rayo de chispas de luz flotó entre sus dedos, danzó y retozó,  e iluminó la última página del cuento…

… Allí estaba dibujada la Ladera Roja;  y el Pino Solitario, todo verde; y una nube blanca, esponjosa, de algodón, flotando sobre él… Y de ella salía un hermoso ArcoIris que cruzaba de parte a parte el cielo azul oscuro… Y a los pies del Pino había una Cueva… Y justo fuera estaban la mariquita Catalina, y el conejo violeta, y el petirrojo, y los jilgueros… Todos felices,  mirando al cielo… Bueno, Chiribita estaba quitándose con disimulo una lagrimita, y a su lado, negro y deslumbrante, Paco, el valiente Paco, con su sonrisa burlona y  sus ojos brillantes…

Cru-Cru sonrió… Sonrió, saludó a sus amigos, y notó cómo su cuerpo y su corazón se hacían  más grandes y ligeros al mismo tiempo…

Se estiró con gusto, miró a las estrellas que chispeaban tras los cristales, y de un salto se acurrucó junto a la cabecita tranquila de Carla.

¡Había descubierto el secreto de  la verdadera amistad…! ¡Su gran aventura no había hecho más que empezar!

FIN

🙂

4 pensamientos en ““La Ranita Cru-Cru” (XI y final)

    • Muchísimas gracias Belén…Estaba toda nerviosa esperando tu comentario!!!! El final es siempre dificil, verdad?
      No sé…Me gustaría pero necesito inspiración!!!🙂🙂
      Un abrazo y buen finde!

      • No es fácil conseguir un buen final, lograr que el ritmo no se precipite, a los niños les gustan los finales felices … pero en su momento justo🙂 tampoco es sencillo elegir la primera frase…
        Sería una pena no seguir disfrutando de este escondido talento, es un precioso cuento con un bonito mensaje, de fácil asimilación en lectores bajitos.
        Soy profe de cerámica en dos coles públicos y se que a mis niños les encantaría, los que ellos traen tan lujosamente encuadernados no son mejores …🙂
        Otro abrazo!!

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